En el debut contra Nueva Zelanda pareció un equipo frágil. En su segunda presentación venció a Alemania porque encontró en parte su juego y levantó su producción. En el tercer partido del certamen, que se disputa en el estadio mundialista de Rosario, contra Corea del Sur, se vio un equipo más sólido en su juego, aunque empató 2 a 2 con goles de Noel Barrionuevo y Luciana Aymar. Para las asiáticas hizo doblete Lee Seonok. Mañana desde las 20, se medirá con China y televisará en directo Canal 7.
Ante las surcoreanas apareció la magia de Luciana Aymar, que lejos, jugó el mejor partido en lo que va del torneo. Defendió, atacó y cada vez que tuvo la bocha en su poder amontonó a tres o cuatro rivales. ¡Ole, ole! se escuchó por ahí. Fue la mejor y a medida que pasan los partidos, saca un poco de magia de su galera. No son pañuelitos de colores, ni conejos, y tampoco, palomas. La varita mágica es su palo y lo que aparece es talento puro.
Un ángel guardián
Pero no todo pasó por el ataque. En el fondo, la arquera Belén Succi volvió a ser el ángel guardián del plantel albiceleste y tuvo como socias prácticamente a la zaga defensiva. Si bien en el debut no tuvo un buen partido, a medida que comenzó a atajar cada bocha que iba en dirección a su arco fue tomando confianza. Ayer contra las surcoreanas le marcaron dos goles, pero atajó mucho más que eso.
Ahora se viene China. Las asiáticas corren, meten y pelean cada bocha como si fuera la última y mucha diferencia con las coreanas no hay en ese aspecto. Será otro duro rival que luchará también por lograr el pasaje a las semifinales.
Hoy será otra jornada de descanso. Habrá que aprovecharla al máximo, porque cada partido parece ser una durísima batalla para Las Leonas.
Ante las surcoreanas apareció la magia de Luciana Aymar, que lejos, jugó el mejor partido en lo que va del torneo. Defendió, atacó y cada vez que tuvo la bocha en su poder amontonó a tres o cuatro rivales. ¡Ole, ole! se escuchó por ahí. Fue la mejor y a medida que pasan los partidos, saca un poco de magia de su galera. No son pañuelitos de colores, ni conejos, y tampoco, palomas. La varita mágica es su palo y lo que aparece es talento puro.
Un ángel guardián
Pero no todo pasó por el ataque. En el fondo, la arquera Belén Succi volvió a ser el ángel guardián del plantel albiceleste y tuvo como socias prácticamente a la zaga defensiva. Si bien en el debut no tuvo un buen partido, a medida que comenzó a atajar cada bocha que iba en dirección a su arco fue tomando confianza. Ayer contra las surcoreanas le marcaron dos goles, pero atajó mucho más que eso.
Ahora se viene China. Las asiáticas corren, meten y pelean cada bocha como si fuera la última y mucha diferencia con las coreanas no hay en ese aspecto. Será otro duro rival que luchará también por lograr el pasaje a las semifinales.
Hoy será otra jornada de descanso. Habrá que aprovecharla al máximo, porque cada partido parece ser una durísima batalla para Las Leonas.